El Colegio de Médicos de Sevilla considera inaceptable la posible inclusión del concepto “violencia obstétrica” en la reforma de la Ley del Aborto. Esta institución defiende la labor de ginecólogos y obstetras, siempre en pos del bienestar de la mujer y del feto, ejerciendo un trato humanizado alejado de prácticas inadecuadas como se pretende trasladar con la posible inclusión de este término.

El RICOMS desea que el principal y único impulso de la reforma de la Ley del Aborto que se está planteando sea médico, alejado de cualquier otra motivación ideológica y, por ello, insta a escuchar a los profesionales médicos.

Relacionar la asistencia en el embarazo con una manifestación violenta es injusto, falso e irresponsable por parte de las autoridades, que crearían así una alarma social innecesaria.

Esta entidad recuerda que ginecólogos y obstetras han trabajado con denuedo en los últimos años para mejorar cada vez más la asistencia en el embarazo, parto y posparto; siempre sujetos, además, a un estricto código deontológico que tiene como pieza central la figura del paciente.

El Colegio de Médicos de Sevilla siempre estará a favor de toda iniciativa para una mejor asistencia sanitaria, pero con motivaciones científicas y médicas como prioridad velando por un óptimo tratamiento hacia los pacientes.