El Colegio de Médicos de Sevilla organizó la ‘Jornada sobre repercusión de la infección por SARS.CoV.2 sobre el colectivo sanitario’

Los ponentes, en la pandemia “más letal de la medicina moderna”, subrayaron la importancia de la vacunación mundial y de la investigación

Momento de la ponencia del Dr. Cisneros Herreros.

La pandemia del coronavirus continúa ocupando la atención social un año después de su estallido, siendo el sector sanitario protagonista por su acción activa en pos de paliar los daños del virus, pero sufriendo a la vez la exigencia de estar en primera línea. Por ello, el Colegio de Médicos de Sevilla ha celebrado este martes la ‘Jornada sobre repercusión de la infección por SARS.CoV.2 sobre el colectivo sanitario’ en la que se hizo balance de la actual situación y se alertó acerca de los nuevos retos.

El Dr. Alfonso Carmona Martínez, presidente del RICOMS, dio comienzo al acto dirigiéndose a los presentes y a aquellos que siguieron la jornada vía streaming, destacando la “importancia” de impartir la labor docente que desarrollan y recordando al sector sanitario. El Dr. Carmona estuvo acompañado en la mesa presidencial por el Dr. Juan Manuel Contreras Ayala, secretario del RICOMS; la Dra. Pilar Bartolomé Hernández, directora general de personal del Servicio Andaluz de Salud; el Dr. Carlos Ortiz Leyba, vicepresidente primero del RICOMS y el profesor Francisco Camacho Martínez, coordinador de la jornada y presidente del comité de expertos del RICOMS, que después de realizar la presentación del acto dio paso a los ponentes.

El primero en intervenir fue el Dr. José Miguel Cisneros Herreros, director de la Unidad Clínica de Enfermedades Infecciosas, Microbiología y Medicina Preventiva del Hospital Universitario Virgen del Rocío, que abordó la actual situación actual de la Covid-19 tras dieciocho meses del inicio de la pandemia, subrayando que es “la más letal de la medicina moderna”. Reconoció errores (subestimar al virus en un primer momento, la alta transmisibilidad, infravalorar la alta tasa de mortalidad…) y los aspectos positivos que deja, como la nueva cultura de investigación, destacando el poco tiempo que se tardó en tener la primera vacuna contra el SARS.CoV.2. “Es un hecho histórico, el más importante de la medicina moderna”, subrayó.

En la imagen, la mesa presidencial.

De cara al futuro, el Dr. Cisneros Herreros instó a manejar la infodemia (sobreabundancia de información), se preguntó qué ocurrirá con las variantes y las mascarillas -“no hay que olvidar su beneficio”- y alertó sobre la equidad de las vacunas: “Hay un 32 % de la población mundial vacunada, pero la mayoría en Europa. Mientras haya un solo país sin estar vacunado, no estaremos seguros”.

Tomó el testigo la Dra. Pilar Bartolomé Hernández, directora general de personal del Servicio Andaluz de Salud, cuyas primeras palabras fueron de agradecimiento a la profesión sanitaria por su denodado esfuerzo. La Dra. Hernández trató la repercusión profesional en el personal sanitario, cuantificación y evolución del número de afectados en Sevilla y globalmente en Andalucía. Indicó que de los 120.000 profesionales del SAS, a 11 de junio, 12.746 trabajadores se habían contagiado, un 11,13%.

Indicó que enero del presente año fue el peor mes, con los picos más altos de contagio. En cuanto a sectores, los diplomados sanitarios protagonizan las mayores tasas de infección; Granada y Sevilla han sido las provincias con mayor número de contagios y, en cuanto a la capital hispalense, 2.581 trabajadores sufrieron contagios por el virus. Destacó la formación que se había dado, “una de las mayores formaciones”, y advirtió de que hay que estar preparados para una posible nueva pandemia en el futuro.

El tercer ponente en intervenir fue el profesor D. Jerónimo Pachón Díaz, Catedrático Emérito del Departamento de Medicina de la Universidad de Sevilla, cuya ponencia versó sobre el síndrome post Covid-19. Expuso que una vez que las tasas de infección comienzan a reducirse, han aparecido una serie de secuelas, como “los problemas respiratorios o los trastornos post estrés”. “Ahora a los médicos les toca aquilatar las secuelas”, indicó.

La Dra. Pilar Bartolomé Hernández.

En el epílogo de su intervención dejó cinco reflexiones: las secuelas inciden en los pacientes con patologías más graves; afrontar las secuelas con equipos multidisciplinares, muy importantes en los peores momentos de la pandemia; medir resultados en salud de las intervenciones; evitar cronificar a los enfermos y, quizá, un tema clave: “Estamos en la era pre-antiviral”. “Tenemos un problema; no hay antivirales”, advirtió, cuestión que también señaló el Dr. Cisneros Herreros.

El profesor Jesús Rodríguez Baño, titular del Departamento de Medicina de la Universidad de Sevilla y jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Virgen Macarena fue el cuarto ponente. Su intervención trató los ensayos clínicos en curso sobre Covid-19 de investigadores médicos de Sevilla. A pesar de la sobrecarga, destacó que los centros sevillanos han sido activos, liderando o participando en diferentes ensayos: aleatorizados, de financiación pública, promovidos por empresas farmacéuticas, observacionales con financiación competitiva o ensayos europeos.

“Es fundamental estar preparados. Buscar información clínica útil en una pandemia, que no ocurra para la siguiente”, apuntó, incidiendo en dos aspectos de cara a un futuro: tiene haber redes preparadas para ensayos en 48 horas y los centros tienen que estar preparados, tiene que haber cultura de investigación clínica.

El último ponente fue el Dr. José María Domínguez Roldán, presidente del Comité de Ética y Deontología Médica del RICOMS, que expuso las vivencias del personal sanitario en relación con la Covid-19. En primer lugar, hizo hincapié en que el personal sanitario son, ante todo, “personas”, que tienen sus familias, son madres, padres, tienen hijos… Recordó “esas salas con olor a lejía permanente”, el miedo a contagiar y la montaña rusa de emociones vividas: miedo, la sensación permanente de contagiarte o contagiar; la angustia por la demanda asistencial; la insuficiencia de los equipos EPIs, la exposición al desconsuelo de las familias…

Para finalizar, enumeró los dilemas éticos y morales que, a su juicio, deja esta pandemia: la futilidad cualitativa y probabilística; limitación del esfuerzo terapéutico y paradigmas rotos (consentimiento informado).

Una vez terminadas las ponencias, hubo un tiempo para el debate y el coloquio, en el que a una de las peguntas abordadas por un presente, el Dr. Carmona Martínez, presidente del RICOMS, incidió en el problema de la “descompensación en el mundo por las vacunas”. “La prevención es la mejor medicina. Las mutaciones continúan”, manifestó, despidiendo a los participantes recordándoles que fue “un honor recibirlos” como representantes de la investigación en Sevilla.    

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